Ansiedad, afrontar situaciones; sin miedo ni deseo.
A lo largo de nuestra vida debemos enfrentarnos a multitud de circunstancias que nos generan un nivel de “tensión”.
Cierto nivel de ansiedad en nuestro día a día nos ayuda a superar los problemas, a tener esa “chispa” que nos mantiene con la suficiente energía para empujarnos a seguir adelante. Sin ese punto justo de ansiedad la especie humana no habría sobrevivido hasta nuestra época actual.
El componente emocional esencial que forma la ansiedad es el miedo, por ejemplo, miedo al abandono, a la muerte, perder un trabajo, a no ser lo suficientemente bueno en el trabajo...
Tras un pensamiento negativo e intrusivo aparece el miedo y tras éste la ansiedad.
Por otro lado, el deseo (el deseo de conseguir un objetivo, de no perder el trabajo, de ser mejor trabajando) nos ayuda y motiva a conseguir unas expectativas realistas, nos impulsa a conseguir nuestras metasTenemos que tener en cuenta que el miedo y el deseo se cruzan en un punto de intersección, y este punto sería aquel en el que tenemos tanto deseo de realizar algo tan bien, perfecto, con unas expectativas tan altas que surge el miedo a no ser capaz de alcanzar esas metas, apareciendo entonces el bloqueo.




LA ASERTIVIDAD.
Motivación para el cambio.