Se trata de un miedo irracional que tienen algunas personas a quedarse en sitios cerrados o el simple pensamiento de pueda ocurrir en una posible acción en un acceso a un sitio cerrado.

 

Cuando la fobia es extrema puede crear ataques de pánico y la mayoría de las veces ansiedad.

 

Se estima que entre un 6 y un 8% de población padece este trastorno.

 

Los síntomas al quedarse encerrados son sobre todo pensamientos negativos que se retroalimentan con sensaciones psicosomáticas, como puede ser pensar quedarse sin aire, hiperventilar, o pensar que si tiene un ataque al corazón no va poder salir de allí.

 

La claustrofobia puede provenir de alguna situación en algún momento de nuestras vidas en las que nos vimos encerrados y la situación fue sumamente estresante, por ejemplo, haberse quedado encerrado en un ascensor cuando era pequeño…

 

La persona que tiene este trastorno teme que en una situación similar (sitio pequeño y cerrado), pueda ocurrir lo mismo y huye de esas situaciones estresantes

 

Diego de la Fuente

Psicólogo