La psicología conductista se basa en el comportamiento humano, apartando la emoción y el pensamiento. Según esta corriente las personas aprendemos a comportarnos mediante la observación de todo los que no rodea.

 

Cualquier conducta está basada en un estímulo, es lo que se conoce como estímulo-respuesta (condicionamiento clásico, que hablaremos más adelante), en la que en terapia se puede cambiar el comportamiento.

 

Este enfoque se basa en que sus teorías se basan experimento controlados y la observación. Pero esta faceta que puede indicarnos que todo se puede comprobar científicamente, tiene su talón de Aquiles, ya que muchos de los experimentos que se hicieron en su momento se realizaron con perros y ratones, y sobre todo la corriente humanista defiende que el ser humano no se comportaría de esa manera, también hemos de tener en cuenta que el conductismo no tiene en cuenta factores biológicos, con lo que reduce la conducta humana a comportamientos condicionados.

 

El condicionamiento clásico; el fisiólogo Ruso Iván P. Paulov, realizó un experimento en el que observaba que cuando hacía sonar la campana (estímulo neutro) que escuchaba un perro y ésta no provocaba ninguna reacción de ningún tipo en el animal. Cuando al perro se le ponía un cuenco de comida (estímulo no condicionado) el perro salivaba (respuesta no condicionada).

Al hacer sonar la campana y darle a perro la comida al mismo tiempo durante unas semanas, el animal empezó a asociar el sonido de la campana y lo que en un principio la campana era un estímulo neutro, se convirtió en un estímulo condicionado. ¿Esto qué significa? Que cuando sonaba la campana sin mostrar comida, el perro salivaba (respuesta condicionada).

 

Condicionamiento operante; Este método sirve para realizar cambios en el comportamiento de personas y animales.

  • Refuerzo positivo: Consiste en dar un premio a una acción deseada, si por ejemplo un perro hace sus necesidades en un arenero y se le premia con una galleta, aprende que si repite la acción recibirá un premio.
  • Refuerzo negativo: Se elimina algo malo para animar a la persona o al animal a realizar la conducta correcta.
  • Castigo positivo: Se realiza algún acto desagradable para que desincentivar al animal o la persona a que realice el mal comportamiento.
  • Castigo negativo: Para que el sujeto deje de realizar conductas no deseadas se le quita algo que le gusta.

 

Diego de la Fuente Sobrino.

Psicólogo