Para empezar diremos que hay tres tipos de cleptomanía; la esporádica que el individuo roba ocasionalmente, otro tipo es episódica que ocurre en momentos concretos y la crónica donde el individuo roba compulsivamente.

 

Explicaremos que es la cleptomanía, y se podría definir en la imposibilidad de reprimirse ala hora de robar objetos.

 

Tenemos que tener en cuenta que el cleptómano no roba por necesidad, ni son necesarios para su vida diaria ni por su valor económico; la persona podría pagarlos sin ningún problema

 

La explicación a estos hurtos es la tensión que siente mientras realiza los hurtos que luego va bajando esa ansiedad y siente un bienestar.

 

La persona que sufre este trastorno sabe que está haciendo algo malo y por eso es frecuente que sienta culpa, como un estado de ánimo deprimido.

 

Por lo que muchas veces son devueltos los objetos de forma anónima, o bien se deshace de ellos o los guarda en sitios donde nadie los pueda localizar.

 

Los robos no los hace el sujeto con alevosía, ni son planeados, roba a solas, y no toma precauciones para ser descubierto.

 

Este tipo de trastorno, aumenta con el estrés y está muy relacionado con la depresión mayor, trastornos de personalidad, ansiedad.

 

Para diferenciar la cleptomanía de un ladrón habitual. Los robos no son movidos por motivos económicos, de cólera o venganza o que le implique una ganancia personal.

 

La sensación de placer/tensión debe existir y tiene que haber dos o más episodios para considerarlo como un trastorno.

Diego de la Fuente

Psicólogo