Cuando cualquier hecho que realiza otro ser, ya sea una persona o animal queremos que se repita y siga en esa dirección la conducta y vuelva a producirse, es necesario que tengamos en cuenta un potenciador que en psicología se llama reforzador o lo que es lo mismo una recompensa.

 

Existe dos tipos de refuerzos los negativos y positivos.

 

Los refuerzos negativos; se lleva a cabo cuando quitamos un elemento que nos perjudica (estímulo nocivo) o que nos gusta hacer, por ejemplo como premio a unas buenas notas le decimos a nuestro hijo que no ponga la mesa durante un mes.

 

Los refuerzos positivos; consiste en premiar una acción para reforzar y tener más posibilidades que vuelva a cumplirse, por ejemplo, puede ser un elogio para que un alumno siga sacando esas buenas notas.

 

Tenemos que tener en cuenta que existen dos tipos de reforzadores positivos eficaces:

 

Los reforzadores secundarios; Se consigue a través del aprendizaje, mediante la combinación el reforzador secundario con uno primario; se utiliza la misma técnica que el condicionamiento clásico. Esto ocurría con el experimento del perro de Paulov, cada vez que sonaba la campana (reforzador primario) el perro salivaba porque sabía que a continuación le daban de comer, el animal asociaba la campana con la comida.

 

Los reforzadores primarios; Son simples recompensas que no precisan de ningún tipo de entrenamiento para ser efectivas (comida, jugar a video juego), simplemente con que echemos un ojo a nuestro alrededor y veremos muchas actividades que son reforzadores primarias, montar en bicicleta, ver la televisión, pasear, jugar a un video juego…

Diego de la Fuente

Psicólogo