Ataque de pánico

 

¿Qué es el trastorno de pánico o ataque de pánico?

 

Desde los comienzos de la existencia del hombre en la tierra, el miedo nos ha servido como respuesta para “huir o luchar” ante un peligro, en este proceso el cuerpo genera adrenalina.

 

Cuando una persona tiene un ataque de pánico, es debido mediante pensamientos o imágenes que activan al cerebro para la lucha o la huida.

 

¿Qué síntomas tenemos ante un ataque de pánico?

 

            En primer lugar podemos destacar el sudor, que sirve para enfriar el cuerpo, normalmente la persona se pone pálida ya que la sangre se dirige a las partes del cuerpo donde más se necesitan.

 

Sensación de mareo, debido a que hiperventilamos y tenemos esa sensación de mareo.

 

Otro síntoma son las pupilas dilatadas, para ver mejor y poder huir.

 

Digestión lenta, ya que la digestión no es fundamental para “huir” se para o ralentiza. Los esfínteres se relajan, lo que incita náuseas

 

Aumento de la frecuencia cardiaca, cuando ocurre un trastorno de pánico, la adrenalina hace que el corazón vaya más deprisa para proveer más oxigeno y esto produce un dolor en el pecho

 

Boca seca, los fluidos en estos momentos de pánico son innecesarios en la boca, concentrándose en sitios más necesarios

 

¿Miedo al miedo?

 

Cuando una persona percibe una amenaza (ya sea real o imaginaria) y entra en un estado de pánico, empieza a desarrollar  síntomas físicos, lo que lleva a la persona a ponerse aún con más ansiedad por el temor que tiene esa persona a perder el control o no saber muy bien que le está ocurriendo en su cabeza y en su cuerpo (si nunca ha tenido un ataque de ansiedad).

 

Se podría decir que la persona entra en estado de ansiedad muy fuerte, lo que conlleva a un estado de pánico. Este estado de pánico se queda en nuestra memoria y lo arrastramos pensando cuando va a ser el próximo ataque (mido al miedo), por lo que aumenta que haya un nuevo ataque y se vuelva a repetir un ataque de ansiedad.

 

Diego de la Fuente

Psicólogo