Tenemos que tener en cuenta que es más frecuente en personas de género masculino que femenino. Suele aparecer en la edad adulta y suele asociarse con trastorno paranoide, esquizoide y obsesivo compulsivo de la personalidad.

 

Para explicar este trastorno diremos que se tratan de episodios en el que el individuo pierde el control de sus impulsos agresivos.

 

Y que ello acarrea daños a otras personas o a la propiedad, ya que la reacción es desproporcionada en relación al detonante que la generó, se puede decir que nace de manera espontanea.

 

Sus relaciones sociales son nulas, ya que en general las personas rehuimos de las personas violentas.

 

El comienzo de este trastorno es repentino, aunque hay ocasiones que aparece solamente una vez. Hay que añadir que este tipo de trastorno también puede desaparecer de una manera repentina.

 

Se diferencia de la conducta agresiva ya que detrás de esta siempre hay un motivo ideológico, económico… hay siempre algo detrás de esa conducta agresiva, en el trastorno explosivo intermitente no hay motivo que haga “explotar” a esa persona.

 

No se debe confundir este trastorno por otros que generan agresividad a parte de otros síntomas; como puede ser el trastorno antisocial, esquizofrenia, consumo de drogas y/o alcohol…

Diego de la Fuente

Psicólogo