Las personas que producen el TDAH (suelen ser niños antes de 6 años) se suelen dividir en tres grandes ítems; entre ellos estaría la falta de atención, impulsividad e hiperactividad.

 

FALTA DE ATENCIÓN.

 

  • Se distrae con facilidad; Da la sensación que el niño le cuesta terminar las tareas y se distrae con cualquier cosa.
  • Torpeza; Al niño se le caen cosas, tira cosas y rompe cosas
  • Olvida cosas; El niño pierde cosas
  • Problemas de concentración; el niño no es capaz de concentrarse y de cometer más equivocaciones, junto a un continuo movimiento.

 

IMPULSIVIDAD.

 

  • Incapacidad para esperar; El niño no es capaz de esperar su turno de juego o de habla
  • Actuar sin pensar; El niño actúa sin pensar el resultado de sus acciones
  • Habla en exceso; Se obsesiona con un tema en particular o cambia mucho de tema.
  • Interrupciones; El niño suele interrumpir conversaciones sin contar con la persona que habla ni la situación.

 

HIPERACTIVIDAD.

 

  • No puede estar quieto; El niño no estar quieto y contrae nerviosamente las extremidades, la cabeza, tanto de pie como sentado.
  • Tiene muy poco sentido del peligro; El niño no tiene consciencia del peligro, puede correr o escalar en sitios pocos seguros y que pueden acarrear un peligro.
  • No controla el volumen de voz; el niño grita mucho en actividades del día a día
  • Le cuesta estar sentado; El niño no es capaz de mantenerse sentado o tranquilo en el día a día como puede ser en clase.

Diego de la Fuente

psicólogo